• Ruinas de Humaitá

Descripción

Los vestigios de la Iglesia de San Carlos Borromeo (que había sido inaugurada por Carlos A. López el 1 de enero de 1861) son unos de las pocas edificaciones que se conservan de la Fortaleza de Humaitá, fortificación de la época de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870). En el contexto de la Guerra de la Triple Alianza, esta fortificación controlaba el acceso por vía fluvial a la capital paraguaya, constituyéndose en el más poderoso y temido complejo defensivo paraguayo. Estratégicamente ubicada, dominando una pronunciada curva del curso del río, constituíase en una serie de defensas, tanto por el lado de la tierra como por el lado del río. Además de los muros y casamatas pesadamente artilladas, contaba con cuarteles de tropa y de oficiales, depósitos de municiones - de boca y de guerra -, oficinas, iglesia, cementerios y campos de pastaje en el área circundante, protegida por kilómetros de trincheras. En el lecho del río, minas y tres gruesas cadenas de hierro, impedían la navegación en aquel trecho dominado por la fortaleza. La fortaleza contaba de 12 baterías con un total de 110 piezas de artillería y otras 40 piezas en el perímetro fortificado de 8 km. Cuartel general y centro del poder militar de Solano López, este poderoso complejo defensivo, en su núcleo, estaba artillado por el lado del río con más de ochenta piezas, y por el lado de tierra, por cerca de cien. Cruzaba fuegos con el Reducto Cierva, en el lado opuesto del río. Después de haber detenido el avance de las fuerzas aliadas por casi dos años entre 1866 y 1868, víctimas de la insalubridad de la región, por los ataques paraguayos a la vanguardia de las fuerzas y por la inacción, a partir de 1867 bajo la orientación del Marqués de Caxias (1803-1880), la posición fue franqueada y aislada, lo que fue conseguido por las tropas aliadas con la conquista de Tahí (2 de noviembre de 1867), rompiendo las comunicaciones fluviales y por tierra de Humaitá con la capital. Fue finalmente atacada por las fuerzas del 3º Cuerpo del Ejército brasileño al mando del mariscal de campo Manuel Luis Osorio (1808-1879), rechazadas en los ataques del 21 de marzo y del 16 de julio de 1868. Esa noche el mariscal Osorio atacó el Reducto de San Solano ubicado al norte de Humaitá, que se hallaba defendido por el coronel Pedro Hermosa con un pequeña guarnición paraguaya que contaba con 46 cañones. Los brasileños emplearon 12.000 hombres en el ataque (2 divisiones de Infantería, 1 Cuerpo de Caballería, 1 Brigada de Artillería y 1 Batallón de Ingeniería) pero fueron rechazados con cerca de 3.000 bajas. Abandonada la fortaleza por las fuerzas paraguayas, fue ocupada por las brasileñas el 25 de julio de 1868 y utilizada como base de operaciones de campaña. Actualmente se conservan las ruinas de la iglesia de San Carlos Borromeo, cuya autoría también pertenece a Morgenstern, inaugurada con bombos y platillos por y en honor a Carlos A. López el 1 de enero de 1861 y destruida en 1868 por la artillería aliada. La cúpula de la Iglesia con sus tres torres era la primera cosa visible cuando los barcos bordeaban el recodo desde cualquier dirección.


Direccion

Humaitá, frente al río

  • Barrio: Sin información
  • Zona: Borde del río
  • Ciudad:Humaitá, Sin información

Contacto

+595 985 270 690

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Características

  • Al aire libre

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